Tratamiento de la llamada

Para el perro como animal que es de manada, la dependencia, el acercamiento, el seguimiento es algo necesario y natural.
Cuando desde cachorro (mentalmente estable), no lo hace, suele ser por timidez pasajera o porque ya ha aprendido que el acercamiento no es algo positivo.La mayor parte de los perros que llegan a las Escuelas o Clubs de adiestramiento, no acuden a la llamada y en algunos casos se alejan al acercarse su propietario. Esta actitud es aprendida y por lo tanto enseñada de forma artificial.

Teniendo en cuenta que la inteligencia de un perro es sobre todo asociativa, en estos casos el perro ha asociado que el acercamiento es negativo y especialmente después de la “voz de llamada”.

Desde el principio debemos de llamarle para encuentros positivos: darle su comida diaria, darle un premio, jugar con él, volver a dejarle libre inmediatamente…, jamás llamarle para lo que es realmente negativo para él, en estos casos recogerle, cuidando de no darle ninguna voz de mando y transformando nuestro acercamiento y manipulación en positivo con caricias, buenos tonos de voz, un trocito de su comida preferida, etc.

Cuando decía anteriormente “realmente negativo”, me refiero a aquellas actividades que nos cuesta trabajo entender como negativas porque para nosotros son positivas. Debemos analizar que según la naturaleza del perro no todo lo positivo o negativo para el perro, lo es para nosotros los humanos.

Cuando ya nos hemos equivocado repetidamente y enseñado involuntariamente a nuestro perro a no venir, es cuando debemos reparar esta situación con un “Tratamiento de llamada”.Nunca le llamaremos si creemos que existe alguna posibilidad de no venir. Si lo hacemos no sólo desobedecerá sino que está aprendiendo a desobedecer, y lo que es peor a alejarse de forma natural cada vez más.El perro como ser vivo que es, tiene una distancia individual, un espacio vital.

Cuando dos de estas distancias tienen una relación directa, es una DISTANCIA CRÍTICA O DE ACCIÓN.distancia (De Acción) es donde el perro se siente controlado, sin otra opción, de forma física, con correa, o sensorial con la obediencia-dependencia.Por lo tanto como hemos dicho anteriormente, jamás llamaremos al perro si creemos que no tenemos al perro dentro de la Distancia de Acción (crítica). De NO ser así aprenderá de forma natural a aumentar su distancia individual y pasará a ser Distancia de Huida (No Acción).que la llamada sea efectiva tiene que tener dos componentes: La atracción y la obligación.

Deben de funcionar en conjunto, por separado la llamada no será segura.Para el principio del tratamiento usar la correa de 10 mts. y todos los consejos dados al principio de este artículo, no arriesgarnos al fallo hasta que estemos muy seguros. Entenderá que la orden de llamada será una venida inmediata y rápida en un punto y forma concreta: frente a nosotros y si lo estamos esperando en parado le enseñaremos que se tiene que sentar para recibir nuestro premio.Si queremos conseguir velocidad, crearemos ansiedad utilizando la llamada como escape de los ejercicios de presión, reteniéndole un tercero, escondiendonos, y utilizando largas distancias (más de 80 mts).Recordad que el acercamiento del perro al guía o del guía al perro siempre será positivo. Si debemos manipular para conseguir precisión en las formas que nos exigen las pruebas de trabajo, esta será lo más en positivo que seamos capaces de transmitir.

Javier Moreno
Frajamo Madrid

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