Un almacen llamado memoria



Todos sabemos que la memoria es como un almacén donde residen las vivencias e un organismo. Por lo tanto para poder aprender hay que poseer memoria y de esa forma podremos recordar lo aprendido. ¿Los animales tienen memoria?
Evidentemente, si los animales son capaces de aprender es porque tienen la capacidad de recordar. A partir de entonces podemos decir que desde un ser unicelular hasta los humanos todos son poseedores de memoria.

Seres unicelulares como la planaria son capaces de aprender a huir de una sustancia nociva que les cae en un medio acuoso. si realizamos un experimento que consiste en echarles un procuto químoco nocivo, observaremos que la planaria huye de dicha sustancia. Si previamente le echamos otro inofensivo, con eltiempo la planaria se retirará antesde que caiga el nocivo y de esta forma evitará ser dañada. Es decir, ha sido condicionada y para ello ha debido recordar dicho condicionamiento.
Incluso podríamos llegar más lejos diciendo que las plantas, los musculos y hasta el aceite tienen memoria. Un famoso pasaje de los manuales de bioquímica nos cuenta que el aceite de linaza se vuelve espeso al ser expuesto a la luz. Una breve exposición no provoca ningún cambio, pero en posteriores iluminaciones el aceite cambiará más rápidamente que si no hubiera estado expuesto a la luz. El aceite en definitiva “recuerda” su experiencia pasada y se comporta deforma diferente debido a ell.

No obstante, la forma de “recordar” del aceite, poco tiene que ver con la forma de recordar de un animal, pero deja claro que en todo proceso de aprendizaje son fundamentales las huellas o marcas que las experiencias pasadas dejan sobre la materia o el organismo


¿Donde reside la capacidad de recordar?

La base molecular de la memoria está en el ARN (ácido ribonucleico). Podríamos decir que la actividad memorística está sustentada en los componentes químicos y eléctricos del cerebro.
Los últimos descubrimientos en el camo de la biología y en su estudio del ADN, hacen pensar que si la información genética puede almacenarse químicamente y se hereda de una generación a otra, quizá la informacuión aprendida también pueda serlo. Se prodría empezar a hablar de la hipótesis “transplantes de memoria”.

La memoria implica elaboración de una impresión a partir de una experiencia. Para esto es imprescindible la atención, el almacenamiento y el proceso de recuperación del elemento almacenado.


¿Como funciona la memoria?

Existen diferentes vías de entrada de la información a través de los diferentes sentidos. Estímulos visuales, olfativos, auditivos, gustativo o táctiles se reflejan o proyectan en las diferentes áreas del cortex cerebral y quedan integradas en la memoria, si el proceso condicionamiento se ha realizado correctamente.
La atención es un componente necesario para poder memorizar. Un perro distraído oliendo el suelo dificilmente podrá prestar atención en otro estímulo de interés menor y mucho nemos podrá aprender ninguna tarea que tratemos de enseñarle.

Será necesario un estímulo más interesante o más fuerte, com la esperanza de recibir una recompensa o la posibilidad de evitar un castigo, para que interrumpa su actividad y se concentre en lo que le decimos.

El proceso memorístico pasa por dos fases, una de almacenamiento y otra de consolidación. En la primera etapa se produce condicionamiento o aprendizaje que a través de los sentidos y mediante procesos bioquímicos y eléctricos la información se almacena en una determinada área del cerebro (lóbulo frontal en los mamíferos). Para que se produzca el acto memorístico es preciso pasar a la segunda etapa, que consiste en consolidar dicha información y se fije a nivel cerebral.Este proceso necesita un tiempo determinado que el psicólogo Duncan trató de medir en su célebre experimento con ratas.

Duncan entrenó a unas ratas a saltar de una jaula a otra para evitar una descarga eléctrica. Una vez aprendida dicha tarea, implantó unos electrodos en las orejas que producían electroshocks. Dependiendo si la descarga se daba una hora o más después del aprendizaje de la tarea, había diferentes efectos.

Si el shock se producía pasado una hora del aprendizaje, el proceso de memorización se mantenía sin alteración. Si el shock se producía dentro de los quince minutos posteriores al aprendizaje, la memoria quedaba gravemente perturbada. De aquí que después de un shock personas y animales puedan no recordar nada de lo acontecido previamente. Algunos perros al ser atropellados y sufrir un fuerte shock pueden sufrir también un proceso amnésico y no reconocer a su dueño.

Podemos entonces decir que existe una memoria a corto plazo, que no se fija en el cerebro y otra memoria a largo plazo que queda almacenada para siempre. Es corriente observar la dificultad que tienen los animales ancianos de aprender nuevas tareas y por el contrario no olvidan nunca determinados comportamientos aprendidos durante su etapa de cachorro o juveniles. En definitiva en el animal anciano se perturba el proceso de entrada de información, la capacidad de atención y se deteriora el funcionamiento de sus sentidos, pero permanece intacto “el archivo” de tiempos pasados.


Memoria y emociones

Todo estímulo recordao tiene un olor, un sabor, un tacto, un sonido y en el caso de los perros un brillo y tonalidades diferentes de grises. Al mismo tiempo todo estímulo recordado va unido a un estado emocional diferente: alegría, miedo o decepción.
Un perro asociará el ruido de la correa con el acto de salir a la calle y el estado emocional será de alegría.Por el contrario, un olor a gasolina puede producir miedo en un ejemplar que sufre de ansiedad en el maletero de un coche, y una puerta que se cierra puede producir decepción eun perro deseoso de salir a la calle.

Muchos dueños califican con “lo sabe” los mucho condicionamientos que los perros tienen y quedan registrados en la memoria.

Los perros en definitiva, como cualquier mamífero superior, tiene una memoria muy desarrollada y dependerá en gran manera del nivel de sensibilidad, del correcto aprendizaje y de la atención puesta para que se manifieste con mayor o menos intensidad.

Se dice de los elefantes que son poseedores de una gran memoria, no existen pruebas bioquímicas que lo demuestren, aunque probablemente la hipersensibilidad extrema de estos animales hace que queden condicionados más fácilmente. Algo parecido les pasa a los caballos que cualquier estímulo es suficiente para provocar en ellos una respuesta. Cuanto más sensible psicológicamente es un animal más fácilmente se le puede condicionar y como consecuenci su memoria se activa con una mayor presión emocional.

También es sabido que la dificultad en el aprendizaje de una tarea sirve como reforzador de la memoria a largo plazo. Un acto aprendido con esfuerzo queda registrado con más intensidad que otro realizado fácilmente. Un perro que ha aprendido un ejercicio a base de trabajo, concentración y motivación recordará mucho mejor que otro al que no le costó apenas aprenderlo


Nacho Sierra
Revista Perros y compañía

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